-Tengo un problema ideológico con las ensaladas gourmet- dijo la jóven licenciada en sociología becada del CONICET en una cena de amigos.
Por suerte me lo contaron y no lo presencié porque sino mi carcajada hubiese sido ineludible. ¿No nos estaremos yendo un poco al carajo con los límites de la militancia? ¿Acaso seré una cerda burguesa repugnante por comer rúcula con frutillas tres veces en el año? Entonces mejor no les cuento lo exquisito de la ensalda que hago para navidad con palmitos, ananá, nueces y crema...
Capaz que la vida me ha ido convirtiendo en una conchuda sin que me de cuenta pero lo que si me prometo a mi misma es que jamás me convertiré en una conchuda monotemática...
2 comentarios:
Yo quería de esa ensalada, y no me dista...
Te convertiste en una que no convida xD
Jajaja, esa es la actitid MaLe.. Y al fin y al cabo, las ideologías pueden ser cambiadas, la vida es corta, lo improtante es si la ensalada estaba rica n.n
Lo importante es permanecer entretenido.. (?) Eso es lo importante, disfrutar..!
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