Si yo la tomase entre el pulgar y el índice, para poder observarla, dejaría todo su color en mi piel y no volvería a volar probablemente. También podría soplarla con un aire tibio y alejarla hacia las alturas, y luego buscarla con la mirada y ver el sol con una sonrisa cómplice… Se que todo esta en mi, que yo puedo darle vida o hacerle morir.