sábado 14 de noviembre de 2009

Baños...

Minifalda símil cuero roja, musculosa negra escotada y tacos aguja del mismo tono. Se miró en el espejo y no se reconoció al ver aquella hembra impactante de labios carmín y largas piernas. Pero eso era lo mejor, esa noche no era ella, quería ser otra.

Fue a bailar sola, entró al boliche y en la barra pidió un “Destornillador” bien cargado.
No tuvo que buscar demasiado, a lo lejos vio a un morocho impactante, bailaba con ritmo, estaba con dos amigos solamente y tenía una espalda trabajada digna de mencionar.

Sujetó el trago con una mano y empezó caminar suavemente, esquivó a todos los hombres en el camino. Hasta que al pasar al lado de él sintió una mano en la cintura… dio media vuelta y observó su victoria, era el morocho que ya había observado quien la sostenía. Dejó que se acercara lo suficiente para poder mirarlo a los ojos. Era hermoso, simple, varonil, seguro y tenía una sonrisa perfecta de dientes bancos y sincera simpatía que no olvidaría jamás.
Empezaron a bailar. Ella había elegido este boliche por dos cosas: buena música para bailar y baños mixtos de puro descontrol… Merengue, salsa, rock and roll y algo de cuarteto se alternaban de un modo perfecto con el alcohol de los tragos en vasitos plásticos.
Bailaban como si no hubiera nadie alrededor, roces, besos, sus miradas expresaban el deseo incontenible. Se besaban pasionalmente, casi de modo caníbal, luego suave, lentamente, hasta estremecerse…
Cuando ella no pudo contenerse más y sintió que el alcohol le había hecho olvidar el poco pudor que llevaba consigo, lo condujo a uno de los baños, entraron ansiosos en un cubículo y cerraron la puerta detrás de sí.
El calor de sus pieles empezaba a evaporar la transpiración.

Él la tocaba con pasión pero sin urgencia ni violencia. Le sacó la bombacha humedecida, subió su pollera hasta la cintura y se colocó un forro, todo con una rapidez y naturalidad que denotaba su experiencia.
La alzó por la cintura, la apoyó contra la puerta, y ella cruzó sus pies detrás de la espalda él, se hundió entre los pechos turgentes, lamió los pezones duros y se contuvo de morderlos.
Se volvieron uno, sus movimientos coordinaron rápidamente, ella se reconoció multi-orgasmica al cabalgarlo con locura, el masajeó su culo perfecto, besó su cuello, gimieron excitados, gritaron enardecidos… cogieron.

Cambiaron de posición, ella de espaldas se abrió de piernas, él por detrás la penetró, con una mano acariciaba sus senos y con la otra el clítoris rígido, la sentía temblar debajo de sus cuerpo, transpirar, gemir, arder….

Acabaron una o mil veces, no lo recuerdan; sus nombres nunca los supieron; pero lo que si intuyeron cuando se despidieron en la puerta de aquel baño es que ese había sido el mejor sexo que conocerían.

-Bon soir

domingo 11 de octubre de 2009

Asfixia en esta casa llena de reglas, leyes, falsedades, estancamiento, ruido, hipocresía, ridículos y absurdos. Es lo que siento este sábado a la noche sin poder sentir la brisa que hace sonar las hojas afuera.

Me quiero ir lejos, quiero caminar sin rumbo, dormir en el pasto más verde que encuentre… gritar y no escuchar solo mi voz, que me beses con pasión y sonreír sola sin razón.


No necesito que me nieguen salir para aprisionarme, soy mi carcelera más estricta en estas noches de insatisfacción. Me es imprescindible salir de esta quietud sin paz que consume mi vida. El problema es que mi calabozo tiene puertas y ventanas que me muestran la realidad, que me recuerdan lo que no arriesgo y aun peor lo que pierdo.


Hasta la música que a veces es capaz de cambiarme el ánimo ahora me irrita, porque ya la conozco demasiado, es otra parte de la cotidianeidad que hoy aborrezco.

La luna, una brisa, noche de primavera y yo me voy a dormir temprano… por las dudas…
Lo único que brilla es la pantalla, que irónica contiene las bestias de mi interior. No hay nadie que me pueda ayudar cuando yo ya cerré las rejas con llave y me puse el pijama, fiel uniforme de mi aislamiento…

Se que en algún momento la luz de la luna me llamará con más fuerza desde la superficie que lo que ahora me atrae el obscuro fondo de éste, mi pozo.

domingo 13 de septiembre de 2009

Lepidóptero

Aquel insecto con alas escamadas volaba entre las hojas… Iridiscente, tornasolado, colorido, brillante.
Se detiene suavemente sobre una flor de las pocas que quedaban por allí, utiliza su espiritrompa, liba el néctar y poliniza la planta.
Sigue volando, un niño pequeño la mira e intenta alcanzarla con sus dedos, como puede esquiva los torpes manotazos y se alza en el cielo a salvo. Desde allí observa el lugar, los autos y edificios que rodean la escasa naturaleza.
Vuelve a bajar, se acerca un poco más a la fuente central, la observa, se desplaza entre las pequeñas gotas.





Todo terminaba, la tranquilidad con la que hablaban indicaba el final del viaje, las lágrimas eran silenciosas, no valía la pena movilizar esa clase sentimientos.
El viento de la tarde guiaba pequeñas gotas desde la fuente hasta sus caras y ayudaba a excusar las miradas esquivas y cobardes hacia el suelo húmedo.
Ella supo que no había más porque pelear, lo vio en sus ojos, ya no se extrañaban, él dijo que no la amaba como antes ¿Solo restaba desearse buena suerte?
El silencio pobló la atmosfera, la hizo irrespirable, ella pensó en irse, en huir de aquella asfixia que ya creía innecesario soportar.
Ella sentía que él la miraba pacífico, desde lejos, desde la aceptación que ella no vislumbraba.
Pensaba en todo los pendientes e insistió- Nunca vimos “Perfect Blue”.
Él la miro con sorpresa y sonrió- ¿Vos te morís mañana? Porque yo no.
Ella, con la mirada perdida manifestó repentinamente: -Una mariposa se acaba de ahogar en la fuente
Él sin sorprenderse ni mirar hacia el sitio indicado respondió: - Sí, se cansó de luchar contra la corriente.



La mariposa definitivamente, hechizada por el agua, había caído abruptamente arrastrada por el flujo. Su sublime vida alcanzó las profundidades.

Lo que ninguno vio, preocupados por la superficie, es como la mariposa aprendió a volar bajo el agua, a nadar por el aire contra todos los molinos de este mundo


Imágenes: Mariposa (En las costas del lago Gutierrez, Bariloche)

Fuente (Plaza Independencia, Centro de Mendoza)

Arcoiris (Plaza Independencia, al lado de la fuente detràs de los artesanos)

domingo 9 de agosto de 2009

Destrozos

Ella camina sola cruzando la última calle. Mira hacia adelante sin observar nada, solo atenta a la canción que resuena en sus auriculares.


De repente ve pasar un auto del cual sale la mitad del torso de un hombre por la ventanilla trasera. Éste aún con el brazo completamente estirado grita entre risa y rabia:- ¡No llegué, boludo!


Ella siente rabia y desesperación.
Nadie dijo nada alrededor, no hubo advertencia, ni reprobación. Detrás de ella no caminaba nadie pero la calle esta llena de gente.

Nada en la expresión de su rostro cambia salvo por una lágrima… único prueba del desprecio eterno que crece en su pecho.


domingo 14 de junio de 2009

Taxi

En pleno centro de Mendoza dos mujeres jóvenes esperan un taxi. A grandes rasgos podríamos decir… que visten muy bien que es demasiado temprano para que estén volviendo a sus casas. Las dos son morochas, una un poco más alta que la otra usa un jean que marca sus piernas y una camisa blanca; la otra lleva una falda de tela negra que marca bien sus mejores curvas y una remera roja con un buen escote, ambas botas taco aguja…
Paran un taxi, entran en él sus cuerpos como cada uno de los movimientos si estuvieran planeados. El taxista las admira detalladamente mientras escucha la dirección.
El hombre maneja automáticamente, mira aquellas calles, todas infinitamente conocidas y piensa. Está cansado de trabajar, la noche se hace demasiado larga pero no desea volver a la soledad y el frío de ese departamento al que nunca pudo llamar hogar.
Ellas hablan en susurros, ríen, lo miran provocativamente y él les devuelve la sonrisa un tanto intimidado, ellas se besan mirándolo, lo hacen primero suavemente para que él no se pierda ningún detalle.
Luego la excitación recorre sus cuerpos, cierran sus ojos y la camisa de la mujer se mueve mientras deja entrar la mano de la otra.
Él sigue conduciendo mientras siente la presión de su miembro apretado contra el pantalón, transpira… tan excitado como desconcertado.
Mientras la otra le lame el cuello la mujer lo mira a los ojos a través del espejo y le indica:- maneja por donde haya poco transito y no te detengas.-Cuando termina de hablar se abre la camisa y descubre dos pechos hermosamente naturales y se toca los pezones endurecidos.
La otra se levanta la falda para dejar que le corra el borde de la bombacha con un dedo y con los otros la toco como a ella le gustaba. Se conocían, saben como excitarse, se miran y ríen de placer extasiadas.
Gritos orgásmicos se funden con la respiración agitada del conductor ya desesperado.
El vapor producido por los cuerpos invade el automóvil y a pesar de que no era una noche fría los vidrios comienzan a empañarse.
Aún con al falda enteramente en al cintura sube una de sus piernas encima del asiento de adelante y estira la otra por todo el asiento trasero y deja que la lama…la bese..le toque lo senos duros de pasión…sienten su calor…disfrutan viendo la excitación con la que las observa aquel hombre que aún sigue anonadado.
Gritan de placer y siente la relajación repentina de sus músculos.
Discretamente se acomodan un poco la ropa mientras se siguen besando y tocando. Una le guiña el ojo a la otra y se pasa al asiento delantero.
La que quedo atrás prende un cigarrillo mientras termina de vestirse la otra le vuelve a repetir al taxista que no pare mientras le desprende de a poco los botones del pantalón y se sumerge entre sus piernas… En no más de tres minutos el hombre grita de placer y explota como hacía mucho tiempo no lo lograba. Luego ella saca de su cartera una toalla, se limpia y vuelve a cruzarse al asiento trasero. Faltan solo dos cuadras para llegar.
El auto para frente a una casa con música fuerte ellas bajan y entran a la casa sin mirar atrás.
EL hombre reacciona sin pensar y vuelve a arrancar sin entender todavía su último viaje ni poder disimular la sonrisa.
Ellas del otro lado de la puerta se ríen a carcajadas abrazadas:-¿alguna vez pagaremos un viaje en taxi?
Este escrito viene de una charla con Lu sobre lugares que generaban fantasías, gracias Lu por las charlas de inspiración jajaja. La foto tiene más historia, no se preocupen que era todo artístico jaja. Foto: Merce y Male

martes 5 de mayo de 2009

JuNtOs a La PaR



Un cuerpo adolescente dormía. Un alma de mujer soñaba. Mil voces le gritaban la simple realidad intentando despertarla.
Tanto tiempo llevaba soñando que la mujer sintió que había imaginado todo, que sus sueños empezaban a repetirse perdiendo la magia. En ese instante el cuerpo perdió calor, entendió la imprevista tibieza como la muerte del sentimiento… creyó oportuno despertar para volver a la cotidianeidad.
Sin abrir los ojos aún; cuerpo y alma lloraron por las historias conocidas, el personaje olvidado, la alegría compartida y la melancolía repentina. Las lágrimas le demostraban que todavía seguían demasiado vivas… mujer, adolescente y sueños.
Ella sintió que le quedaba mucho por sentir y volvió a dormir haciendo oídos sordos a esas voces de una realidad que prefería sentir ajena.
Foto: Atardecer de 2 de Mayo en Chacras, Mendoza

martes 10 de marzo de 2009

¿Incomprendida?¿Inadaptada?¿Irracional?¿Distraida? 15 años....

Nuestra adolescencia es tan conflictiva porque no estamos acostumbrados a cumplir lo que espera esta sociedad de nosotros.
Estoy cansada de escuchar lo egoísta que soy porque me focalizo en “mi vida” constituida solo por mis amigos, mi novio, la escuela, las juntadas… Supuestamente, sin prestarle la más mínima atención a la familia, a mí casa, a mis responsabilidades… Cuando era chica me canse de que me reprocharan que no salía de mi casa, que no llevaba la vida “normal” de una niña, que debía sociabilizar con gente de mi edad, ahora parece ser que escuche demasiado sus consejos…
Que lógica tan irracional tienen a veces mis padres… Debo tener ganas de dejar la felicidad de mi “vida adolescente” para llegar temprano a una casa en la que me vuelven las angustiosas ganas de llorar; en donde debo cumplir mis obligaciones cotidianas, aburridas y solitarias con cara de inmensa felicidad; y, además, después de que me recriminen todo aquello que no he hecho bien, yo debo relatar con total entusiasmo, mi día, esa vida exterior único escape cuando la cotidianeidad familiar se convierte en una fosa que no para de cavarse…
Porque después, uno, adolescente, necesita ir a un profesional de la medicina para ser comprendido. Porque somos seres irracionales para esta civilización, seres ajenos a la tranquilidad de no pertenecer a esta sociedad que los creó pero no los eligió… por eso yo creo en el mundo que elijo.

sábado 28 de febrero de 2009

"Esa amante inoportuna llamada soledad" 1

“La vida me parece una fiesta a la que nadie se ha molestado en invitarme”2

Esta frase de Serrano nunca me ha descrito mejor...

Todo el mundo esta de fiesta se viene fin de año y yo me siento totalmente ajena esta alegría típica de los festejos. Siguiendo con la idea de la frase, siento que nadie ha hecho un esfuerzo por compartir conmigo la fiesta que llevan con ellos.

Hoy me siento sola, con el miedo que me produce la soledad no deseada.

No tengo animo para festejar, no quiero brindis, ni siquiera pedir deseos para el nuevo año... Me gustaría dormirme y despertar en el 2009, sin nada que indicara año nuevo... Es más me gustaría dormirme y no volver a despertar si con eso consiguiera terminar con esta depresión.

Me duele todo, no puedo parar de llorar, porque aún no entiendo porque lo hago...no se si es por rabia, dolor, tristeza, melancolía...

“Quiero mudarme hace años al barrio de la alegría.Pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía y en la escalera me siento a silbar mi melodía.”3



1. Frase de la canción "Que se llama soledad" de Joaquín Sabina

2. Frase de la canción "Últimamente" de Ismael Serrano

3. Frase de "Calle melancolía" de Joaquín Sabina

La foto es de este fin de año... en el lugar en donde pase año nuevo. El escrito es del 29/12/08...

martes 17 de febrero de 2009

La sal de la lluvia



El olor de la lluvia excita mis sentidos a falta de tus besos, el viento levanta mi vestido en la ausencia de tus manos .
Mi cuerpo se entrega a esta naturaleza en recuerdo de nuestras vivencias.
Mis ojos se cierran e imaginan que aquello que me recorren suavemente no son saladas gotas de lluvias sino tu deseo imperecedero.
Te extraño aún bajo esta lluvia, fresca, mojada y sola. Mi corazón cuando late me recuerda tu cuerpo contra el mío.
Foto: 9/02/09 cielo en el Lago moreno en Bariloche.